El alumnado del IES Pablo Picasso ha vivido recientemente una experiencia inolvidable gracias al programa Erasmus+, viajando hasta la localidad alemana de Ilsenburg, al centro Goethe Schule. Durante una semana, nuestros estudiantes han podido convivir con familias alemanas, conocer un nuevo sistema educativo y descubrir una cultura diferente en un entorno natural privilegiado.
A continuación, compartimos el día a día de esta enriquecedora aventura:
Día 1: Comienza la aventura
El viaje arrancó con mucha ilusión y también con algo de cansancio, ya que fue un trayecto largo. Hicimos una escala de casi cinco horas en Zúrich, que aprovechamos para descansar, charlar y empezar a compartir la experiencia entre todos. Tras llegar a Hannover, nos esperaba aún un traslado de aproximadamente dos horas hasta Ilsenburg.
A nuestra llegada, tuvo lugar uno de los momentos más especiales: el encuentro con las familias alemanas. Cada alumno fue acogido por su familia anfitriona, comenzando así una inmersión cultural completa que sería clave durante toda la estancia.

Día 2: Primer contacto con el centro y la ciudad
En nuestro primer día completo, visitamos el instituto anfitrión. Allí participamos en distintas actividades organizadas para romper el hielo, conocernos mejor entre los estudiantes españoles y alemanes y familiarizarnos con el funcionamiento del centro.
Además, aprovechamos para descubrir Ilsenburg, una localidad rodeada de naturaleza que nos sorprendió por su tranquilidad y belleza. Fue un día muy completo en el que no sólo conocimos nuevas personas, sino también un entorno que nos dejó impresionados por sus paisajes.

Día 3: Geocaching en plena naturaleza
El tercer día estuvo marcado por la actividad de geocaching, una propuesta que combinaba orientación, tecnología y contacto con la naturaleza. Nos adentramos en el bosque cercano al instituto siguiendo coordenadas y pistas hasta encontrar diferentes puntos señalados.
Durante la actividad, dejamos constancia del paso de nuestro centro por Ilsenburg, una forma simbólica de formar parte de este entorno. Fue una jornada muy dinámica en la que, además de disfrutar del paisaje, trabajamos en equipo y seguimos planificando las actividades de los días siguientes.





Día 4: Excursión en tren de vapor y visita a Wernigerode
Uno de los días más especiales fue, sin duda, el dedicado a la excursión a Wernigerode. Comenzamos con un inolvidable viaje en un tren de locomotora de vapor, una experiencia única que nos permitió disfrutar del paisaje de una manera diferente.
Tras el trayecto, realizamos una caminata por el bosque hasta llegar a la ciudad. Wernigerode nos recibió con sus calles pintorescas y su ambiente de cuento, donde pudimos pasear tranquilamente y empaparnos de su encanto. Sin duda, una jornada para recordar.

Día 5: Actividades en grupo y ocio
Regresamos a Wernigerode para seguir descubriendo la ciudad, esta vez a través de una divertida “caza del tesoro” organizada por grupos. Esta actividad nos permitió recorrer distintos rincones mientras trabajábamos en equipo y poníamos a prueba nuestra orientación y colaboración.
Por la tarde, cambiamos de escenario para disfrutar de un momento de ocio todos juntos jugando a los bolos. Fue una actividad muy divertida que reforzó aún más la convivencia entre todos los participantes.



Día 6: Gastronomía y convivencia
En nuestra última jornada en el instituto, llevamos a cabo una actividad muy especial: la preparación y degustación de platos típicos de cada país. Esta experiencia nos permitió compartir parte de nuestra cultura a través de la gastronomía.
El resultado fue todo un éxito: tortillas de patatas, torrijas, ajoblanco, gazpacho y una gran variedad de ensaladas demostraron el talento culinario de nuestro alumnado. Fue un momento muy enriquecedor, tanto por el aprendizaje como por la convivencia.

Día 7: Despedida y regreso

El último día estuvo dedicado a disfrutar del tiempo con las familias alemanas, cerrando así una semana de convivencia muy intensa y enriquecedora. Las despedidas estuvieron llenas de emoción, reflejo de los vínculos creados durante la estancia.
El viaje de vuelta a Málaga fue largo, con nueva parada en el aeropuerto de Zúrich, pero lo hicimos más llevadero compartiendo juegos, risas y recuerdos de todo lo vivido.

Esta experiencia Erasmus+ ha supuesto una oportunidad única para nuestro alumnado, no sólo para mejorar sus competencias lingüísticas, sino también para crecer a nivel personal, conocer nuevas culturas y abrir su mente a nuevas realidades.
Sin duda, un viaje que permanecerá en su memoria para siempre.

